Lacoste renueva su icónico polo creado en 1933 y este es el resultado

Lacoste

El primer polo de algodón de Lacoste fue inventado en 1933 por el tenista francés René Lacoste, quien tenía por objetivo ofrecer más libertad de movimiento a sus homólogos sobre la pista. 

El galo, que encontró la inspiración al analizar la vestimenta del jugador de polo Lord Cholmondeley, diseñó una revolucionaria camisa con cuello abotonado y mangas cortas, ya que los tenistas de la época tenían por costumbre remangarse las mangas gruesas de las camisas.  

La creó en colaboración con experto en punto André Gillier. Él fue quien consiguió un algodón de piqué con el que produjo un tejido ligero, resistente y transpirable. Ese fue el nacimiento de la prenda más icónica de la marca francesa, cuyo logotipo -un cocodrilo- debe su nombre al apodo del propio René Lacoste como ‘Le Crocodile’. 

El sobrenombre fue resultado de una apuesta con su capitán de Copa Davis en la que se jugaron una bolsa hecha de piel de cocodrilo si René ganaba un partido crucial para el combinado galo. 

El polo L.12.12, que ha llegado a nuestros días después de 87 años, se ha reinventado ahora de la mano de la directora artística Louise Trotter en el desfile de Lacoste para Otoño-Invierno, celebrado la semana pasada en el Club de Tenis de París. 

La principal innovación es la recreación de la estrella insignia de la marca en un algodón mercerizado de punto doble, con un efecto pulido y un acabado brillante. 

Trotter, con una gran trayectoria después de haber trabajado para Tommy Hilfiger o Calvin Klein, tiene en mente modernizar las líneas más exclusivas de la firma del cocodrilo para atraer así al público más joven. 

La renovación del polo de piqué de Lacoste viene enmarcada en el seno de un nuevo desfile cuya intencionalidad por parte de Trotter es celebrar las armonías de los contrastes de la pareja conformada por el propio René Lacoste y su esposa Simone Thion, campeona de golf y una de las pocas personas capaces de rivalizar con él, intercambiando referencias entre estos dos deportes. 

Al aplicar la tecnología moderna al aplomo indumentario de hace un siglo, se crea un nuevo sentido deportivo y, como consecuencia, los clásicos del futuro heredan el ímpetu atemporal de Lacoste. Así lo marca la nueva colección concebida para la elegancia y el rendimiento tanto en el ocio como en el juego. 

El tradicional verde y el azul marino de la marca se mezclan con tonos ocres y arcilla de tierra batida, menta verde, azul cielo, rosa caramelo, naranja y limón, en una paleta viva que evoca recuerdos colectivos de torneos de fin de semana, partidos con amigos y los uniformes de las canchas de los deportistas de élite.

«Creo que Lacoste es una marca que ha creado clásicos convertidos en piezas de herencia. Quería pensar cómo llevamos esas piezas hoy y, al mismo tiempo, cuáles pueden ser los clásicos del mañana«, destacó la propia Trotter al final del desfile. 

lacoste.com

Nota escrita por: David Sánchez, @DASanchez__
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