¿Diamantes digitales?, no serán iguales, pero cuestan lo mismo que los de verdad

diamantes digitales

Ya se han vendido desde obras de arte hasta casas, ropa, calzado y relojes, pero lo más nuevo en el mundo de los NFT son los diamantes virtuales.

Así como lo leíste. No sabemos si serán iguales, pero, lo cierto, es que cuestan lo mismo que los de verdad. Te contamos un poco más.

Diamantes digitales

Se trata de la obra del artista Sebastian Errazuriz quien lanzó la plataforma de venta de diamantes digitales NFT Diamond Co. para llamar la atención del público sobre la escasez artificial en el mercado de diamantes reales y desafiar el monopolio de una industria de 80 mil millones de dólares.

Según se explica en la página de Internet de esta plataforma, actualmente, la mayoría de los diamantes ya no se extraen de las minas, sino que son fabricados por el hombre y cultivados en laboratorios, del mismo modo en que los diamantes digitales (DD) se fabrican en el taller de su artista y se acuñan en la cadena de bloques.

«Los diamantes no son escasos ni intrínsecamente valiosos. Los diamantes son una construcción social de valor. Cada nueva era necesita nuevas historias. Creo que los diamantes digitales serán más valiosos que los diamantes normales». explica ErraZuriz.

¿Cuánto cuestan?

Errazuriz ofrece en su plataforma una selección de 100 objetos coleccionables por los que se puede pujar utilizando Ethereum, una moneda digital. Por 1.0 quilate, un 1ETH.

Los respectivos valores de estas piedras preciosas se rastrean mediante el sistema blockchain y pueden revenderse en cualquier momento.

Los diamantes regulares son con el tiempo pueden tener una constante depreciación. Mientras tanto, los DD pueden aumentar en gran medida su valor con el tiempo, cada uno, como una joya única y reconocible.

Y para tu seguridad, contra ladrones y contrabandistas, con Digital Diamonds, tanto la procedencia como la propiedad siempre estarán claramente registradas en la cadena de bloques Ethereum.

Sí, no resulta sencillo explicarlo y mucho menos entenderlo, pero es una tendencia real que parece haber llegado para quedarse, así que no queda más que acostumbrarse y admirar el brillo y belleza de los diamantes digitales, que no sabemos si serán iguales, pero sí que cuestan lo mismo que los de verdad. ¿Te gustaría comprar alguno? Puedes consultar las piezas disponibles en este enlace.

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