Razones para visitar Cuna de Tierra, la primera vinícola de Guanajuato

Por su ubicación, relativamente cerca de la Ciudad de México, en Guanajuato. Por su historia, como la primera vinícola del estado. Por su oferta, que incluye desde actividades y recorridos en torno al vino hasta etiquetas de alta gama reconocidas a nivel mundial. Por su arquitectura, premiada con la medalla de plata en la primera Bienal de la especialidad en la capital del país. Por sus eventos que celebran la naturaleza y la cultura alrededor de la vid. Por estas y otras muchas razones, Cuna de Tierra se ha convertido en un must de los amantes del enoturismo que debes de visitar.

Qué brinda Cuna de Tierra

Además del infaltable recorrido por los viñedos y el proceso de elaboración del vino, Cuna de Tierra ofrece a sus visitantes distintas experiencias enológicas, que van desde una comida maridaje en la que descubrirás algunas de sus mejores etiquetas, hasta una clase de cocina que comienza con la cosecha de los ingredientes frescos en un huerto y hasta un taller en el que podrás crear tu vino propio de la mano de un enólogo profesional, así como citas románticas, degustaciones y más.

El lugar por sí mismo es un destino que bien vale la pena una visita, por la belleza de sus paisajes y el diseño de sus instalaciones que ha sido reconocido con la Medalla de Plata en la Primera Bienal de Arquitectura de la Ciudad de México.

Diseñada por los arquitectos Ignacio Urquiza Seoane y Bernardo Quinzaños Oria, del Centro de Colaboración Arquitectónica (CCA), la edificación rinde honor a la historia y tierra que han permitido la concepción de las diversas variedades de vid que la rodean y surge como una inspiración conceptual que conecta constantemente con su entorno.

Para los foodies, Cuna de Tierra cuenta con un restaurante homónimo a cargo del chef Ricardo Luna donde podrás disfrutar de platillos de excelencia, estacionales, hechos a base de ingredientes locales.

Eventos

Si lo que buscas es un poco más de acción, nada como visitar Cuna de Tierra en el marco de sus eventos estrella como la próxima Fiesta de la Vendimia, la onceava ya del viñedo que se llevará a cabo el 27 de agosto. Puedes conseguir tus boletos en este enlace.

Pero también está el recientemente celebrado festival Born to be Wine, una jornada llena de diversión, gastronomía y sobre todo celebración por el nacimiento de las uvas que se convertirán en vino.

Después de dos años de pausa a raíz de la pandemia, este 2022 volvió esta celebración a Cuna de Tierra que alzó las copas por las 120 toneladas de uvas que se esperan recibir en las 30 hectáreas de vid, con las que se producirán alrededor de 100,000 litros de vino que equivalen a 120 mil botellas de vino, como ves, sobraban las razones para brindar.

Etiquetas premium

Pero además de música, diversión y un ambiente festivo, Cuna de Tierra ofrece una amplia, pero a la vez muy selecta gama de vinos premium que han alcanzado reconocimiento nacional e internacional haciendose de más de 80 medallas en el extranjero.

Algunas de las novedades, propias y ajenas, que se dieron a conocer en el marco de Born to be wine y que nos deleitarnos con su sabor fueron:

Tacuche, un vino muy simpático y con una inspiración algo perruna que está compuesto por una variedad de 40% Cabernet Sauvignon, 35% Merlot, 13% Malbec y 12% Syrah. Este vino es de la región de Dolores Hidalgo, Guanajuato, pasó 8 meses en barricas de roble húngaro, americano y francés.

En nariz fácilmente se pueden percibir sabores frutales como grosella, zarzamora, fresa, así como pimienta negra, madera joven, caramelo y vainilla. Los frutos rojos vuelven en el gusto, además de notas acidas y frescas con un agradable final.

Pero esta no fue la única sorpresa, por si no lo sabías Jon Bon Jovi, sí, el mismo que canta ‘Livin’ on a Prayer’, decidió pasar hace un par de años del mundo del rock al de los vinos creando Hampton Water, un rosado que se ha posicionado como uno de los mejores del mundo al obtener 90 puntos en Wine Spectator.

Fotografías: Hampton Water

Hampton Water es elaborado por Gérard Bertrand con uvas provenientes de los mejores terroirs de Languedoc, siendo una expresión única y elegante del rosado del sur de Francia.

Su mezcla de 60% Garnacha, 15% Cinsault, 15% Mourvèdre y 10% Syrah le dan un suave sabor a notas de fresa y cítricos, así como un largo final resultado de su crianza en barricas nuevas de roble francés.

Por supuesto, no podíamos regresar sin probar los vinos de Cuna de Tierra, un viñedo que cabe mencionar obtuvo recientemente un Gran Bacchus de Oro, el concurso español de vino más importante.

Etiquetas como Torre de Tierra (ensamble Tempranillo – Cabernet Sauvignon con crianza de 3 a 6 meses en barrica de roble blanco americano, francés y húngaro); Pago de Vega (ensamble Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot y Cabernet Franc con hasta 18 meses en barrica nueva de origen francés y un año de reposo en botella); y Nebbiolo (Nebbiolo, Malbec y Tempranillo, con 12 meses en barricas nuevas y de segundo uso de roble francés, húngaro y americano) son una muestra apenas de lo que nos podemos encontrar y saborear en este lugar.

Fotografía destacada: Instagram @cunadetierra

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