Porque nunca es suficiente champán, Krug presenta los nuevos Grand Cuvée 170th y Krug Rosé 26th Edition

Desde hace más de 175 años, cuando Joseph Krug trabajada como compositor de una hermosa melodía en la que cada nota, sabor y aroma era minuciosamente seleccionado para crear Krug Grand Cuvée, Casa Krug ha llevado a cada una de sus ediciones una belleza y singularidad única en el champán.

Este año se complace en presentar dos ediciones únicas, Krug Grand Cuvée 170th, una de las expresiones más generosas de la casa, y un inesperado champagne rosado que combina elegancia y audacia, Krug Rosé 26th edition.

Ambas ediciones se compusieron alrededor de la cosecha de 2014, un año errático en el que el clima pasó por períodos cálidos, secos y lluviosos. Si bien podríamos pensar que esto complicó la situación, la realidad es que este contraste de climas preservó la frescura y dotó de una gran heterogeneidad a la región.

Una expresión como ningún otra: Krug Grande Cuvée 170th

Para la 170ª edición de Grand Cuvée, se buscó acentuar las expresiones aromáticas con distintos vinos de reserva de parcelas de otros 11 años. El líquido en su interior es una mezcla de 195 vinos de 12 años diferentes, el más actual de 2014 y el más antiguo de 1998. La composición final es 51% Pinot Noir, 38% Chardonnay y 11% Meunier.

Krug
Fotografías: Krug

En primera vista el champán tiene un color dorado claro y burbujas finas. En nariz se detectan flores, frutas maduras, secas y cítricas, mazapán y pan de jengibre, mientras que en boca se pueden sentir los sabores de avellana, turrón, azúcar de cebada, jaleas y cítricos, almendras, brioche y miel.

Un maridaje perfecto se logra acompañándolo con ostras, gambas a la plancha, comida india o marroquí y postres como tarta de zanahoria.

La combinación única detrás de Krug Rosé 26th edition

Con la promesa de ser el compañero ideal de experiencia gastronómicas audaces, la 26ª edición de Krug Rosé es el único champagne rosado que se mezcla con vinos de tres variedades de uva diferentes y de diferentes años. El líquido adoptó un vino Pinot Noir rojo tradicionalmente macerado, el cual agregó picante, color y estructura que se complementó con un acento frutal y floral.

Krug
Fotografías: Krug

En nariz se perciben aromas de escaramujo, jamón curado, moras, grosella roja, pimienta, peonía y pomelo rosado. Al entrar en boca deleita con sabores a miel, cítricos y frutos secos con un final largo.

Tomando el lugar en la mesa que bien podría ser de un vino tinto, esta edición es una expresión de delicadeza única. Krug Rosé se puede disfrutar con foie gras, cordero, caza, carne blanca, venado o incluso platos con especias, mientras que los postres se pueden descartar a menos que estos no sean para nada dulces.

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