Ultrajewels evoluciona y cambia de identidad exactamente a las 10:10 pm

¿Has notado que en los anuncios de relojes estos aparecen marcando una misma hora exactamente, que es las 10:10? La razón es una, pero con el tiempo se han fabricado distintas historias que van desde la hora en la que murió el inventor del reloj, hasta la formación de la típica señal de victoria «V», surgida de la Segunda Guerra Mundial.

No obstante, más allá del romanticismo de estas versiones, la realidad es que básicamente se busca cumplir con una simetría excepcional que no obstruya el nombre de la marca y envié un mensaje positivo de estética al subconsciente.

De cualquier forma, lo relevante es que esa misma hora (10:10 pm) fue la elegida por un referente de la alta relojería en México, como es Ultrajewels, para descubrir su nueva identidad.

La nueva imagen de Ultrajewels

En el marco de su cada vez más esperada fiesta anual, en la boutique de Luxury Avenue Mall de Cancún, Ultrajewels dejó en claro que sigue siendo esa empresa familiar, de gran tradición y con trato humano, pero, también, con alta capacidad de adaptanción y evolución.

Bajo el lema de “Evolution, the future is orange”, la joyería mostró, de forma fresca y actualizada, los valores que la han acompañado desde su creación: responsabilidad y pasión, con un concepto que refleja la constante metamorfosis que todos vivimos.

José García Villarreal, Presidente de Ultrajewels y CEO de Grupo Ultra.

“Este año, la evolución está vinculada a muchas cosas que como empresa estamos viviendo y no sólo desde la actualización del branding, el logotipo, la tipografía, también estamos viendo la necesidad de conectar diferente y eso nos llevo a pensar en qué queremos construir, qué sentimos, qué queramos reforzar”, dijo José García Villarreal, Presidente de Ultrajewels y CEO de Grupo Ultra.

“Creemos que el futuro es un trabajo de todos. Esta evolución marca un camino colmado de colaboración, sumar y pensar en la siguiente generación”.

Irina del Rivero y Elena Villarreal, acompañando a José García Villareal

Con su nueva identidad, donde priva el color naranja, Ultrajewels rinde tributo a la evolución y a la importancia de ser cada uno de nosotros un factor de cambio positivo. De celebrar el presente como el grato resultado de un pasado consciente.

La celebración del tiempo

El cambio de imagen y la fiesta que le sirvió de marco son para Ultrajewels un recordatorio de lo importante que es disfrutar el aquí y el ahora, pero pensando en dejar un mejor mañana.

Asimismo, desde la primera vez que se organizó en 2015, esta celebración ha sido una forma sincera y disruptiva de agradecer a los clientes más leales de la empresa, así como una invitación inmersiva y sensorial a que las nuevas generaciones se acerquen a descubrir el verdadero valor de las piezas de alta joyería y relojería.

“Esta fiesta representa la máxima expresión de las experiencias que siempre queremos hacer vivir a nuestros clientes. Nos hace recordar que todo lo que logramos aquí, tiene que estar presente en nuestro servicio, en nuestras tiendas, en la relación con las marcas.”

¿Pero, qué pasa en esta fiesta? Pues decir que de todo es ambiguo, pero es lo más justo, para intentar no dejar fuera ninguna posibilidad, que Ultrajewels haga realidad dentro del espacio que, incluso en estas circunstancias, le sigue sirviendo para vender.

Y es que por una noche, la joyería se convierte en un restaurante fine dining donde reconocidos chefs ofrecen creaciones únicas especialmente elaboradas para el evento.

Los Chefs Jonathan Gómez y Pedro Abascal

De muestra, este año, el trío “Goodfellows”, compuesto por los chefs Mikel Alonso, Carlos Gaytán y Jonatán Gómez Luna, nos deleitaron con sliders de mantequilla avellanada, trufa, wagyu y cebollas caramelizadas; ostra de la baja, agua de ceviche y aceite de vainilla, originales canapés de cangrejo y yaca, crema ahumada y otoro y tostadas de kampachi. La degustación tuvo un dulce final con el postre llamado “Entre nubes”, elaborado a partir de zanahoria, guayaba, yogurt y caramelo salado.

Por otro lado, la llamada Mystic Party albergó un bar que ofreció una interesante propuesta de mixología de autor con destilados de alta gama como el whisky de The Macallan, el Ron Brugal, el Gin Monkey y la gama de productos de Moët Hennessy que se sumaron a la diversión.

Redondeando el concepto tuvimos a un Dj amenizando la velada, un casino que te hacía ganar puntos para canjearlos por productos promocionales de las marcas y hasta actos de magia realmente impactantes.

De una sala a otra, los escenarios cambiaban y con ello el ambiente, por momentos propicio para el baile, a ratos iluminado para las compras, en algunas partes se simulaba un espacio natural, como recordatorio de que debemos hacer conciencia y salvar al planeta; mientras que en otras salas todo se tornaba futurista con herramientas audiovisuales.

Para quienes iban con la idea de comprar, las vitrinas estuvieron todo el tiempo atendidas mostrando piezas muy singulares y exclusivas del mundo de la relojería y la joyería, en algo que se ha convertido en una pequeña feria que exhibe grandes novedades de marcas como Messika, Roberto Coin, Jacob & Co., Girard Perregaux, Ulysse Nardin, Arnold & Son, Jaeger-LeCoultre, IWC Schaffhausen, Bovet, Zenith, Purnell, Hublot, Le Rhöne, Panerai, Omega, Breguet, Blancpain, Chopard, Vacheron Constantin, Roger Dubuis, Chanel, Facet Barcelona, Falber, Piaget, Pomellato, David Yurman, Bvlgari, Cvstos, Franck Muller, Trilobe, Speake-Marin y Breitling, entre otros.

“Soy un fiel creyente que a mayor número de sentidos que toquemos vamos a poder potenciar la conexión con los clientes para llevarlos a un nivel de experiencia diferente”, comentó García Villareal, quien sabe que a mediano y largo plazo, estas vivencias serán la mejor apuesta.

Y por esa declaración y la convicción con que fue expresada, sabemos que habrá más fiestas, con sabrá Dios que nuevas y divertidas ideas temáticas, esperaremos a descubrirlo en 2023, cuando nos toque narrar un año más de éxito de Ultrajewels.

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