Richard Mille y McLaren transformaron al poderoso hipercar Speedtail en un extremo hiperreloj

Cuando dos marcas tan competitivas como McLaren y Richard Mille se unen, no se puede sino esperar un extra, algo más allá de lo ordinario.

Y eso es justo lo que llevarán en sus muñecas los afortunados poseedores de este hiperreloj, el más extremo del relojero suizo hasta el momento, que está inspirado en el hipercar más veloz que haya construido el fabricante británico: el Speedtail.

Hablamos del nuevo RM 40-01 Tourbillon automático McLaren Speedtail, limitado a 106 unidades, que ha sido lanzado como una colaboración entre ambas firmas que tienen en común mucho más de lo que pudiéramos pensar, por ejemplo, la forma en que abordan los retos comunes de diseño e ingeniería, como reducir el peso, disminuir el impacto vibratorio y minimizar la resistencia.

Cómo es el RM 40-01 Automatic Tourbillon McLaren Speedtail

Al igual que el hipercar en el que se inspira, las líneas del reloj evocan la forma de una gota —la forma aerodinámicamente más eficiente de la naturaleza— mientras que las hendiduras del bisel recuerdan a las aberturas del capó y los pulsadores hacen un guiño a las salidas de aire situadas detrás de las ruedas delanteras.

El reloj presenta uno de los niveles de acabado más sublimes que Richard Mille ha ejecutado hasta el momento. Tan sólo perfeccionar las líneas de este modelo llevó unas 2,800 horas de trabajo y cinco prototipos.

Uno de los principales desafíos que se presentó con el desarrollo de esta pieza radica en su caja, compuesta por 69 piezas individuales, la cual es significativamente más ancha por la zona de las 12 horas que por la de las 6 horas, con un estrechamiento más pronunciado entre el bisel de titanio y el fondo, separados por un canto de carbono TPT® y pilares de titanio de distintas longitudes.

Un movimiento sin precedentes

Destaca, asimismo, el “motor” relojero que llena a la perfección todo el espacio disponible en esta caja y añade un nivel extraordinario de sofisticación mecánica.

Se trata del movimiento CRMT4, cuyos componentes esenciales, como los puentes, los tornillos de estos, la platina y el núcleo del rotor, se han desarrollado en titanio grado 5.

Asimismo, este calibre presenta la primera indicación de reserva de marcha del mecanismo realizada en interno, así como las complicaciones de selector de funciones y fecha de gran tamaño. Todas ellas son primicias en un tourbillon interno de Richard Mille.

La complejidad de los componentes, la infinidad de detalles y, sobre todo, la atención prestada a los acabados hacen de este RM 40-01 algo tan exclusivo y lujoso como el hipercar en que se ha inspirado, que entró en producción el año pasado y está considerado como el automóvil de carretera más avanzado tecnológicamente del fabricante del británico.

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