Érase una vez…, el homenaje de Montblanc a los hermanos Grimm

La reciente Edición de Escritores de Montblanc está dedicada ni más ni menos que a los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, reconocidos en todo el mundo por su dedicación a los cuentos populares europeos, entre los que se encuentran algunas de las cuentos de hadas más famosos como Blancanieves, Cenicienta y La bella durmiente.

Si bien siempre mira al futuro para adaptarse a los nuevos tiempos, Montblanc tiene un poderoso vínculo con sus orígenes, que se encuentran en el territorio de la escritura. Ahí, la fantasía ha tenido desde tiempos remotos un lugar primordial.

hermanos Grimm

Y ahora, la firma decide internarse en ese mundo y lo hace precisamente a través de una de sus líneas más emblemáticas: Montblanc Edición Escritores, con la que desde hace años rinde tributo a la creatividad y el arte de quienes han contado sus historias por medio de la pluma y el papel, aquellos que por la profundidad y el carácter de su obra, han dejado su nombre grabado en la cultura universal.

El homenaje a los hermanos Grimm

La más reciente adición a esta familia de instrumentos de escritura lleva el matiz fantástico mencionado: los célebres hermanos Grimm.

Nacidos a fines del siglo XVIII, Jacob y Wilhelm forjaron su inmortal reputación gracias a los cuentos de tradición oral que recopilaron y publicaron durante las primeras décadas del siglo XIX.

hermanos Grimm

Entre los más célebres cuentos de los hermanos Grimm encontramos Cenicienta, El Príncipe Rana, La Bella Durmiente, Caperucita Roja y Blancanieves.

Ahora, Montblanc lleva el legado de estos autores alemanes a cuatro ediciones que dan forma a la colección Homenaje a los Hermanos Grimm.

La inspiración la forman su recopilación de cuentos populares y su investigación lingüística. Además, la línea se remite al Diccionario Alemán, una de sus obras máximas.

hermanos Grimm

Como sucede siempre en la línea Edición Escritores, las piezas están llenas de simbolismos. Aunque cada una de las cuatro incluye detalles alusivos a un cuento distinto —Rapunzel, La Bella Durmiente, Hansel y Gretel, y Blancanieves— y al lugar que ocupa en la colección Cuentos infantiles y del hogar publicada por los hermanos Grimm en dos volúmenes (1812 y 1815).

Tienen en común la forma de bastón de madera, como un guiño a los cuentacuentos que recorrían los pueblos; también un detalle en el clip, sorprendente porque, visto de frente, luce como una raíz nudosa de árbol, pero al mirarlo de lado se encuentra el perfil de los Grimm (un juego de palabras e imagen por la pasión que sentían por las “raíces” lingüísticas); y en el anillo del capuchón, todas tienen la frase “Es war einmal…”, que significa, claro, “Érase una vez”.

Con sus acostumbrados fascinantes materiales, Montblanc traslada el legado de dos autores consumados como los hermanos Grimm a la mano de quien desee contar sus propias historias.

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