Chopard rinde pleitesía a la Santa Muerte con su nueva y magistral pieza

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Existe una hermosa tradición en México y América Central que habla del reencuentro entre los muertos y los vivos. Cada 2 de noviembre, las familias se vuelven a unir en los panteones frente a un altar lleno de deliciosas viandas. Cuenta la leyenda que los muertos regresan a la vida si en la ofrenda familiar se encuentra su foto y algún alimento o bebida que acostumbrase a disfrutar en vida.

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Una tradición única y entrañable que se destaca por mantener la memoria viva de los que tuvieron que partir lejos de nosotros. Con esta idea en mente, Chopard presenta un nuevo reloj excepcional: el L.U.C Perpetual T Spirit of la Santa Muerte.

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La bellísima pieza ha sido completamente grabada a mano por los artesanos de la Manufactura Chopard. Y es ahí donde reside la magia, la caja y la esfera -hechas en oro rosa de 18 k, con 43 mm de diámetro y 15.02 mm de grosor- están cubiertas por elementos típicos del Día de Muertos como una espectacular máscara de la muerte barnizada en negro y llena de flores y soles.

Bajo ésta, late uno de los calibres más sofisticados que existen: un tourbillon con calendario perpetuo y nueve días de reserva de marcha (alrededor de 216 horas). El movimiento también es sublime, para crearlo se empleó el L.U.C 02.15-L, mecánico y de carga manual; lo integran 353 componentes, exhibe 31 rubíes y su precisión está respaldada por una frecuencia de 28,000 alternancias/hora (4Hz).

Se trata de la segunda vez que Chopard presenta esta gran complicación, la primera también rindió homenaje a una cultura, la china y esta vez nos toca a nosotros.

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La presentación oficial del L.U.C Perpetual T Spirit of la Santa Muerte tendrá lugar durante el SIAR, el prestigioso Salón Internacional de Alta Relojería que cada año se celebra en Ciudad de México.

Brindemos por la vida, brindemos por la muerte, pero también brindemos por las obras maestras que serán eternas.