Un clásico de Cartier vuelve renovado: el reloj Pasha

Nací en 1985, un año que marcó la memoria de los habitantes de la Ciudad de México por el terremoto que nos tomó por sorpresa. Pero, así como pasan cosas desafortunadas en un lado del mundo, ocurren otras que también dejan su huella en las personas. 

Ese año, Cartier dio a conocer una majestuosa línea de relojes con una caja circular que tenía un recuadro al centro del dial: el Pasha, que fue la sensación entre los hombres de la época y de las mujeres que, aventuradas, lo adoptaron como símbolo de estatus y estilo, pues fue concebido para atender las necesidades de una modernidad en ciernes.

Cuenta la leyenda que su nombre y su creación se inspiraron en una pieza mandada a hacer a Louis Cartier en 1931 por Thami El Glaoui, el “Pasha” de Marruecos —nombre que se le daba antes a los altos funcionarios del imperio otomano y que corresponde a lo que hoy conocemos como sultán—. 

Hoy, 35 años después y gracias a la plataforma digital Cartier Watchmaking Encounters, Cartier pudo revivir este clásico, ahora con un diseño unisex —muy ad hoc para nuestros tiempos— pero eso sí, con las materias primas que distinguen sus creaciones: acero, oro y diamantes. La nueva línea es fiel al original: incluye los numerales arábigos, la caja redonda con el motivo cuadrangular al centro del dial, una corona de zafiro o espinela azules rodeada con una base en forma de cadena trenzada y una estética llamativa y audaz.

Entre las mejoras que presenta se encuentra las correas de acero, oro y piel que pueden intercambiarse fácilmente gracias al sistema QuickSwitch, que permite cambiarlos sin necesidad de usar una herramienta, con un empujón basta.

El movimiento automático calibre 1847 MC es visible gracias al cristal de zafiro del fondo de la caja y es resistente al agua y al magnetismo. La línea estará disponible en dos tamaños, 35 mm o 41 mm, en acero, oro amarillo; la versión más lujosa es de oro blanco cubierto de diamantes de 13.47 quilates.

Y si pensaban que los estrenos se quedaban ahí, están muy equivocados. También se presentaron otros modelos, como la línea Maillon de Cartier —una colección ultrafemenina que visualmente funciona como reloj y pieza de alta joyería gracias al brazalete en torsión con eslabones enlazados—; la gama Santos —en acero, oro amarillo o rosado, o una combinación de ambos—; y el Tank Asymétrique en oro amarillo, rosado y platino.

Con estos lanzamientos, Cartier confirma una vez más que fue, es y seguirá siendo referente de la alta relojería y el buen gusto.

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