Hospedaje real en París

Ante la imponente colaboración del diseñador francés Philippe Starck y la cadena Baffles en el 2008, lo único que se podría esperar de un hotel como Le Royal Monceau Baffles Paris es la perfección del diseño de interiores y una fina atención al detalle en todos los espacios. Dos años después, abre sus puertas con 149 habitaciones y suites (Katara, Baffles y la Presidencial 241) de gran tamaño, perradas de la elegancia que caracterizan a la ciudad de París.

Premiado como “mejor hotel de Francia” y “mejor hotel de lujo en Francia” por los Travellers’ Choice Awards 2015 de TripAdvisor, éste cuenta con un servicio de Art Concierge, que, de la mano de Julie Eugène -consultora artística- orienta y aconseja al huésped sobre las exposiciones y galerías actuales; además, organiza visitas privadas a los estudios de algunos de los artistas más reconocidos de la zona y facilita el acceso a museos fuera de los horarios habituales de visita.

Su oferta gastronómica, orientada a los sabores italianos en Il Carpaccio -restaurante dentro de la lista de las estrellas Michelin- está a cargo del chef Roberto Rispoli, y La Cuisine, liderada por Hans Zahner, propone una interpretación clásica de la cocina de Francia. Por su parte Pierre Hermé de le Bar Long -un lounge bar- ofrece chocolates y cacarons para la satisfacción de los visitantes.

Mientras tanto, su sus pretensiones son encontrar un santuario para relajarse en su totalidad, el lujoso spa My Vlend de Clarins resulta un paraíso blanco de 1,500m2 con la alberca considerada la más larga de París. También incluye cuartos de tratamiento y salines de fitness y entrenamiento.

Por Simón Abdul M. K.

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