En Londres, si miras al cielo, quizá veas gente nadando en la primera piscina flotante del mundo

En tu próxima visita a Londres, quizá, de repente, mires al cielo y te sorprendas al ver gente nadando, sí, nadando, en la primera piscina flotante del mundo, convenientemente llamada Sky Pool.

Se trata de un novedoso proyecto nacido en el corazón de un barrio londinense relativamente nuevo que ha destacado por su rápida transformación y sus modernas construcciones: Nine Elms.

Es de hecho, la obra maestra del exclusivo desarrollo residencial Embassy Gardens de EcoWorld Ballymore, que también incluye bares, restaurantes y tiendas.

Cómo es la primer piscina flotante

De unos 25 metros de extensión, la piscina flotante conecta dos torres de lujosas viviendas a unos 35 metros de distancia del suelo, posición desde la que puede ofrecer increíbles vistas y una experiencia que podría compararse a la de volar.

Desde abajo, la parte visible de la alberca se limita a 15 metros aproximadamente, por donde se podrá ver desplazarse a los nadadores, prácticamente entre las nubes.

Hecha de polímero completamente transparente, la piscina flotante fue diseñada por HAL Architects, en colaboración con Ballymore Properties, y construida en Grand Junction, Colorado. De ahí, la estructura de 61 toneladas se envió a Londres en un viaje que duró tres semanas.

Tiene una capacidad de 148,000 litros de agua y ha sido sometida a muy duras pruebas que garantizan la seguridad de residentes y usuarios que son, dicho sea de paso, los mismo, pues la mala noticia es que esta atractiva piscina flotante es un privilegio exclusivo para los residentes y sus invitados.

De cualquier manera, la extraña infraestructura resulta un espectáculo que seguramente pronto de convertirá en un nuevo punto intagrameable, al sur de la capital inglesa. ¿Y a ti, te gustaría poder echar una nadadita en las alturas? No debe ser sencillo soportar el vértigo, pero seguramente será mejor que soportar el calor.

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