Con 128 mil metros cuadrados, el museo de astronomía más grande del mundo abre sus puertas en Shanghái

Conocida como la capital económica de China, Shanghái poseerá otro título, el de la ciudad con el museo de astronomía más grande del mundo y el único capaz que traer las maravillas de la galaxia a la tierra.

Recientemente inaugurado, el museo dedicado en su totalidad a la exploración del espacio destaca también por su diseño que parece haber salido de un set de Hollywood de alguna película sobre el espacio, bastante apropiado para la temática del lugar.

Museo de astronomía de Shanghái
Fotos: Ennead Architects

El museo de astronomía con un diseño de otro mundo

La estructura elíptica abarca un espacio de 128 mil metros cuadrados, sus formas angulares encarnas algunas de las leyes fundamentales de la astrofísica, según el diseñado del museo Thomas J. Wong, socio de diseño de Ennead Architects.

Cada parte del complejo fue diseñado con el cosmos en la mente, un dato importante es que Wong no es astrónomo ni astrofísico, sin embargo, cursó una asignatura de astronomía en la Universidad de Cornell cuando estudiaba arquitectura.

En palabras de Wong, la idea del museo era ‘infundir una experiencia visceral de astronomía en el diseño que se pueda vivir incluso antes de entrar al museo’. El edificio en sí está concebido como ‘un instrumento astronómico que está en coordinación con la trayectoria del Sol a lo largo del día y la altitud solar cambiantes a través de las estaciones’.

Todo el edifico está diseñado sin líneas ni ángulos rectos, lo que da la sensación de movimiento al interior, aunque este esté estático. El Oculus, que sirve como reloj de sol, registra el tiempo en un calendario colocado en el suelo a medida que el que se mueve por el cielo.

Otro aspecto destacado del museo de astronomía es una esfera que parece un planeta gigante posicionado en el núcleo del museo. La esfera en color plateado que casi toca el suelo alberga en su interior un teatro planetario que rastrea el Sol, la Luna y las estrella.

El Inverted Dome, una clase de anfiteatro en la azotea, conecta a los visitantes con el cielo, al cual llegan a través de una rampa en espiral que hace que los visitantes imiten la órbita de un planeta a medida que ascienden y descienden.

Wong hizo que el museo de astronomía nos llevara a otros lugar, uno más allá del cielo, resaltando los fenómenos astronómicos reales que han acontecido en el Tierra y las cosas que se han alejado más de nuestra conciencia y la vida en la tierra.

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