Con los aviones de Boom Supersonic sólo necesitarás 4 horas y 100 dólares para viajar por el mundo

En una entrevista con CNN, el fundador de Boom Supersonic, Blake Scholl, dijo sobre la misión de su compañía: “o fracasamos o cambiamos el mundo”, y al juzgar por sus ambiciosos planes y la capacidad de sus aviones, entendemos que no estaba exagerando.

Hablamos de una compañía americana de aviones supersónicos que en el mediano plazo aspira a realizar vuelos transocéanicos en 4 horas o menos por un precio asequible, de alrededor de 100 dólares.

Boom Supersonic

En los planes está el lanzar su prototipo, el XB1, y volar a finales de este año; tener una fábrica para el 2022. Contar con un avión comercial, el Overture, para el 2023 y volarlo para el 2026. El avión contará, además, con una capacidad de hasta 88 pasajeros y se planea que transite más de 500 rutas, en su mayoría transoceánicas.

Recientemente, Boom Supersonic anunció una colaboración con United Airlines, mediante la cual, la aerolínea comprará 15 aviones modelo Overture, con el plan de que en 2029 estén en la flota y llevando pasajeros.

Rompiendo la barrera del sonido

Con una velocidad tope de más de tres veces la de los aviones comerciales actuales, los aviones supersónicos suponen una gran diferencia en tiempos de transporte. De acuerdo con la página de Boom Supersonic, un vuelo de Madrid a Boston pasa de durar 7 horas y media a 3 horas y media.

El último gran exponente de los aviones supersónicos fue el Concorde, que se retiró del mercado en el 2003 tras poco más de 20 años en el mercado. Los vuelos tenían costos muy elevados, de hasta 13,000 dólares la ruta Londres – Nueva York.

Otro objetivo que tiene Boom Supersonic es construir un avión neutro en carbono, que utilice combustibles alternos y aproveche el carbón en el medio ambiente para lograr ser sustentable.

Experiencia a bordo

El Overture de Boom Supersonic ofrecerá una combinación incomparable de tranquilidad, comodidad y productividad desde el despegue hasta el aterrizaje, así como vistas inigualables con la oscuridad del espacio arriba y la curvatura de la tierra abajo, navegando a 60,000 pies.

Los pasajeros disfrutarán, asimismo, de grandes ventanas personales y acceso directo al pasillo en un entorno diseñado para su comodidad, mientras que la reducción del tiempo de vuelo a la mitad o menos permitirá disfrutar y conocer más.

Con todo eso es que Blake Scholl se atrevió a describir de forma tan temeraria el reto que se les presenta en frente: cambiar para siempre el destino de la aviación comercial.

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