El ícono del skateboard, Tony Hawk, usó su sangre para pintar estas exclusivas patinetas

Llegar a ser un gran patinador requiere de mucha práctica y también de algunas caídas y sangre, Tony Hawk, considerado como el mejor patinador del mundo, entiende muy bien esto, aunque en esta ocasión lo llevó demasiado lejos con estas patinetas impregnadas de su propia sangre.

La leyenda del skateboard que recientemente vimos en las Olimpiadas gracias a la incorporación de este deporte a la justa, ha creado controversia no por el costo de sus nuevas tablas, sino porque donó dos viales de su propia sangre que luego se mezclaron con pintura para una edición limitada de 100 monopatines y como era de esperarse se agotaron al instante.

Las inusuales patinetas de Tony Hawk

Por medio de un video publicado en Instagram, el patinador mostró la extracción de sangre y la mezcla que se hizo con una lata de pintura roja que luego se aplicó a las tablas. Finalmente dejó bien en claro que los propietarios de las patinetas tendrán parte de su ADN como una forma de crear una conexión ‘a un nuevo nivel’ con sus fanáticos.

La patineta se creó en colaboración la compañía de agua Liquid Death Mountain Water, quienes dejaron en claro que la sangre fue esterilizada antes de mezclarse con la pintura.

La tabla pintada en rojo lleva el lema ‘Murder Your Thirst’ con la imagen del personaje ‘Thirst Executioner’ de la compañía con una lata de Liquid Death por cabeza.

Aunque el lanzamiento fue arriesgado después de la polémica que causaron otros productos que también contenían sangre, las patinetas llamadas Hawk Blood Deck limitadas a 100 unidades con un precio de 500 dólares cada una se vendieron poco después de que salieron a la venta.

Según el sitio web de Liquid Death, el 10% de las ganancias de las patinetas será destinado a 5 Gyres, una organización ambiental sin fines de lucro dedicada a recudir la contaminación plástica, así como a la organización de Tony, Skaterpark Project, la cual está comprometida a construir skaterparks en comunidades desfavorecidas.

Pixel Pixel