Volvo tiene algo claro, para ellos el destino lo es todo

Hace unos años, tuve la suerte de visitar las instalaciones más grandes de Volvo en todo el mundo. El lugar lleva por nombre Torslandaverken y se encuentra a escasos 15 minutos de Gotemburgo. Se trata de un extenso espacio que lo mismo funciona como una planta con varias líneas de producción que exportan diariamente miles de autos, que como un centro de investigación que desarrolla importantes avances tecnológicos para integrar a los autos —aquí se creó, por ejemplo, el cinturón de seguridad de tres puntos, en 1959—. Este sitio, además, es la sede corporativa principal de la firma, donde se toman las decisiones más importantes del negocio pero, sobre todo, es el punto de partida de una filosofía que permea en toda la compañía: Volvo es más que un fabricante de autos.

Basta ver a su pasado para entender a Volvo como una marca que ha labrado su propio camino. Cuando se puso en marcha el taller de pintura en Torslandaverken, por ejemplo, era el más limpio de toda la industria con prácticas sustentables que en aquellos años, los 90, apenas se colocaban sobre la mesa. En 2008, en otra destacada iniciativa, el grupo inició un ambicioso proyecto de seguridad encaminado a que, en 2020, no se registrara una sola muerte provocada por un vehículo nuevo de la marca. Gracias a estos y muchísimos esfuerzos más, la visión de tecnología y seguridad en Volvo es más que una forma de pensar y trabajar de su gente: es casi una religión que se extiende por toda la empresa.

Este año, la firma está de nuevo en el centro de la conversación de la industria automotriz con la filosofía Volvo Recharge que se ha puesto como meta otra fecha particular: 2025. Más que un proyecto, la apuesta sueca es un cambio de paradigma hacia dentro y fuera de la organización: más allá de dedicarse a transportar gente, Volvo está determinado a ser un jugador clave que mejore la vida de las personas. ¿Cómo? Preocupándose por su conectividad, seguridad, diversión y entretenimiento, pero, especialmente, contribuyendo a tener un mejor mundo para los clientes y sus seres queridos. Si a lo largo de su historia los vehículos de la marca siempre han sido diseñados para ayudar a proteger a las personas, ahora buscan proteger el planeta.


El lenguaje de diseño es uno de los símbolos de Volvo y ahora se complementa con la filosofía Recharged, que ayuda a proteger el planeta.

La ruta sustentable de Volvo inició formalmente el año pasado, cuando anunció que el 100% de sus autos a la venta estaban disponibles con tecnología híbrida y que en un futuro cercano todos sus nuevos autos estarían electrificados, fuera como híbridos o completamente eléctricos. Esta visión y promesa de marca no es cualquier cosa: representa una declaración que compromete a pensar diferente no sólo a sus colaboradores al interior de la compañía, sino a toda una industria.

Para este final de año, la firma ha anunciado el lanzamiento en nuestro país de una línea completa de SUV híbridos con sistema plug-in —XC40, XC60 y, la joya de la corona, XC90—, así como de versiones 100% eléctricas, comenzando con el primer SUV eléctrico puro de la firma: el XC40 Recharge, con un sistema eléctrico de alto rendimiento, largo alcance y tecnología inteligente con base en una filosofía sostenible. El primer objetivo de la marca bajo este nuevo esquema es lograr que alrededor del 20% de las ventas anuales de sus vehículos sean híbridos plug-in. Pero la meta es aún más ambiciosa para 2025: Volvo busca que alrededor del 50% de los autos que venda sean puramente eléctricos y el otro 50%, al menos, híbridos.

UNA MARCA, UN PLANETA


Volvo busca que alrededor del 50% de los autos que venda en 2025 sean puramente eléctricos
y el otro 50%, híbridos.

En 1927 se fundó la compañía Volvo Cars. Su primer modelo fue el ÖV4, también conocido como “Jakob”, un auto abierto de cuatro plazas, equipado con un motor de 4 cilindros, 28 caballos de fuerza y una caja de tres velocidades. Hoy, Volvo está consolidada como una de las firmas de automóviles más respetadas del mundo al establecer un nuevo récord mundial de ventas para la compañía, el sexto consecutivo, al superar en 2019, por primera vez en sus 93 años de historia, la cifra de 700,000 vehículos, en aproximadamente 100 países.

Además, en la actualidad, Volvo puede presumir del portafolio de SUV electrificados más completo de la industria. La alineación comienza con el compacto XC40 Recharge Plug-In Hybrid, que estrena la nueva gama Recharge, una palabra elegida por la marca para denominar todos sus modelos eléctricos e híbridos plug-in. Aquí vale apuntar que la combinación de energía eléctrica de batería recargable con un eficiente motor de gasolina permite reducir al mínimo las emisiones de escape sin sacrificar la potencia. De hecho, el XC40 fue el elegido por la marca para representar el primer automóvil totalmente eléctrico de Volvo Cars, que estará disponible el próximo año en territorio mexicano. 

En segundo lugar dentro del line-up está el XC60 Recharge Plug-In Hybrid, otro modelo que busca darle a los clientes la libertad de moverse de forma personal, sostenible y segura. Se trata de un SUV híbrido mediano, diseñado para cuidar de nuestro planeta y para ofrecer una experiencia de conducción dinámica, ideal para familias pequeñas.

Volvo

En tercer lugar —o tal vez deberíamos decir primero—, está el XC90 Recharge Plug-In Hybrid, un SUV de 7 plazas. Y es que la joya de la corona entre los SUV de Volvo es un automóvil eléctrico híbrido que ofrece un rendimiento sobresaliente frente a la oferta de la competencia. Desde la consola central o en la pantalla táctil del panel de instrumentos, el conductor puede elegir entre los modos Pure, para viajar únicamente con electricidad; Hybrid, para emplear el motor eléctrico y el de gasolina, individualmente o de manera conjunta, dependiendo de las condiciones de conducción; o Power, para tener toda la potencia que esperarías de un V8 pero con tan sólo 4 cilindros y un motor eléctrico. Este modelo demuestra el claro compromiso por electrificar la marca por completo, al tiempo que se ofrece un auto seguro, equipado con la mejor tecnología disponible en el mercado.

Esta nueva visión de Volvo se resume en su más reciente campaña, en la que no pueden ser más claros: “El auto en el que confías para protegerlos, ahora protege su futuro”. Si esta filosofía de marca ha logrado permear entre los 41,500 empleados que tiene alrededor del mundo, estamos seguros de que su alcance será mayor: absolutamente todos queremos tener un futuro más seguro.

Pixel Pixel