Reserva Santa Fe pone su granito de arena para salvar al planeta con su proyecto de construcción regenerativa

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Reserva Santa Fe es el proyecto, orgullosamente mexicano, que ha comenzado a cumplir con la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible aprobada por la Organización de las Naciones Unidas hace 7 años, convirtiéndose en el primer modelo de construcción y vivienda regenerativo en México y Latinoamérica.

No es un secreto que el mercado inmobiliario es responsable en muchos casos del deterioro de ecosistemas y la sobreexplotación de recursos a nivel mundial, por lo que optar por un camino más sostenible debe ser una prioridad.

Sin embargo, con este proyecto habitacional México ha logrado dar un gran primer paso hacia un futuro más prometedor en pro del ambiente.

Reserva Santa Fe: wellness, sostenibilidad y lujo

Anteriormente, las 196 hectáreas de bosque entre el Valle de México y el de Toluca, eran un retrato más de la explotación desmedida de los recursos naturales, los valles y cañadas donde una vez habrían corrido ríos y manantiales estaban casi desiertos, razón por la que antes de levantar cualquier edificación, asumió el compromiso de regresar agua a la región, así como respetar la historia y costumbres de las comunidades vecinas, construyendo lagos, represas, pozos de infiltración y el Santuario de Nacelagua.

Este 2022, gracias a Reserva Santa Fe y su alianza con los ejidatarios –socios del proyecto– este espacio se está transformando en un ecosistema en el que sus habitantes se integrarán como agentes de conservación y enriquecimiento de la naturaleza con el fin de tener una buena calidad de vida sin invadir o dañar el entorno.

Para ello, menos del 14% del área total estará destinada a la construcción. De las 197 hectáreas que componen a Reserva Santa Fe, 110 son de bosque, 42 de lotes unifamiliares, 18 para etapas II y III que consideran Townhouses y condominios residenciales y 27 hectáreas de amenidades.

Dentro de las amenidades destacan la Casa Club (cuenta con alberca semi olímpica, piscinas techadas y al aire libre, gimnasio, spa, salón de belleza, ring box, vapor y sauna), además de espacios ambientados para diferentes experiencias wellness como: glamping, canchas de tenis y futbol, diferentes parques especiales (para niños, mascotas, patinetas y de altura), senderos peatonales, de ciclismo y para caballos, granja, vivero, puentes colgantes, zona para escalar, espacios de meditación, un apiario orgánico, zona de pesca y el Santuario Otomí, dedicado a la Virgen de los Remedios de Naceguala.

En cuanto al diseño arquitectónico, Reserva Santa Fe prueba que la sostenibilidad no limita el lujo, sino lo potencia. Su diseño urbanístico mezclado con una selección especial de materiales y la paleta de colores aseguran una integración armónica con el entorno natural, además de una experiencia totalmente exclusiva en cada uno de sus edificios.

Camino a la construcción regenerativa

El primer gran paso de este proyecto es la construcción del primer edificio regenerativo de México y Latinoamérica, concluido a inicios de junio, se encuentra en etapa operativa dentro del proceso final de evaluación de la certificación Living Building Challenge.

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Fotografías: Reserva Santa Fe

Living Building Challenge, es una certificación que apuesta por una transición en favor del planeta, es decir, pasar de un impacto menor al medio ambiente a lo regenerativo, en donde las construcciones aportan más de los recursos que se utilizan para su edificación y mantenimiento. Esto quiere decir que para ello deben probar que son capaces de restaurar ecosistemas y regresar al menos 5% adicional del agua y energía, pues ya no basta con solo conservar, hoy en día necesitamos regenerar. Para más detalles visita reservasantafe.com

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