Brad Pitt y el legado que quiere dejar

Cortesía: Breitling

El Four Seasons Hotel Los Angeles en Beverly Hills fue el escenario donde Breitling presentó sus novedades con un embajador excepcional, Brad Pitt.

Platicamos en exclusiva con él sobre su relación con la manufactura suiza, y también del paso del tiempo y el legado que quiere dejar para las futuras generaciones.

El actor, que suena en las quinielas como uno de los candidatos al Oscar en la categoría de mejor actor principal por su actuación en la última película de Quentin Tarantino, Once Upon a Time in Hollywood, explicó que no suele aliarse con muchas marcas, aunque con Breitling ha hecho una excepción.

Brad Pitt Cortesía: Breitling
Cortesía: Breitling

“Elegí a Breitling porque se sintió como lo correcto: la sociedad, hacia dónde se dirigen, todo.

Simplemente se sintió bien. Y cuando digo que debe sentirse bien en tu muñeca, realmente quiero decir eso. No usaría un reloj que no se sienta bien. No puede estar desbalanceado”, dice.

Con Breitling, la alianza fue muy orgánica: “Amo su estética moderna y cómo encaran el futuro; pero no puedes entender el futuro de esta compañía sin conocer su pasado. Eso es lo que define a un clásico”.

En el caso de esta manufactura suiza fundada en 1884, un rasgo destaca y, para él, define a los verdaderos visionarios, ya sea en alta relojería o arquitectura —una de sus grandes pasiones—: “Ambas se basan en la funcionalidad primero; la mejor arquitectura tiene un propósito: define cómo nos movemos en un espacio específico. Un reloj se trata por completo de precisión, es un mecanismo definido por su propósito».

«Nada es superfluo”, dice, mostrando un nuevo Avenger Chronograph en su muñeca —“Mi favorito”, apunta— como el mejor ejemplo.

Cortesía: Breitling
Cortesía: Breitling

Brad Pitt comenzó a coleccionar relojes cuando empezó a ganar dinero, pero no como símbolo de estatus, sino como legado. “Me encantaría que mis hijos hereden mis relojes. Por mucho tiempo, las familias solían hacerlo. Y deseo que esa tradición vuelva. Un reloj de calidad es un tesoro atemporal. Nunca pasa de moda”, explica.

El valor del tiempo es algo que ha comenzado a apreciar en su madurez: “El tiempo se vuelve más valioso conforme te haces mayor. He vivido más años de los que probablemente me quedan por vivir, así que pienso: ‘¿Cómo llenamos los minutos y años que nos quedan?’ Se vuelve más importante con quién y cómo pasas tu tiempo”.

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