Así es el Corvette que batió el récord de velocidad, pero no el de venta

Hoy en día tenemos a los SSC TuataraBugatti Chiron, el Koenigsegg Jesko o el Hennessey Venom F5 como máximos representantes en los récords de velocidad; máquinas con unas cifras de potencia casi a la altura de sus precios. Sin embargo, esta búsqueda por romper récords ha estado presente siempre.

Y una muestra de ello nos la dio Reeves Callaway, fundador de Callaway Cars, que entró en escena a finales de los años 80 y rompió el récord de velocidad máxima, con un ejemplar fuertemente modificado del Corvette, el cual logró alcanzar los 410 km/h en la pista oval del Transportation Research Center de Ohio.

Para lograr que este Corvette llegara a los magníficos 410 km/h, Callaway equipó el vehículo con un kit aerodinámico, dándole una forma mucho más afilada, todo con el fin de reducir su resistencia al aire.

Además de eso, su motor V8 de 5.7 litros fue modificado a fondo con un cigüeñal y pistones forjados, todo esto rematado con un par de turbos Turbonetics T04B.

Esa historia digna de los libros de texto ha hecho este Callaway SledgeHammer Corvette una pieza apreciada en la colección de muchos fanáticos de la velocidad.

¿Quién da más por este Corvette?

Este veloz auto a sido valuado y puesto a la venta en un costo de 750,000 dólares, sin embargo, en esa primera ocasión no hubo ningún interesado.

Hasta hace unos días, el Callaway SledgeHammer Corvette había sido resguardado luego de haber batido el récord de velocidad en los años 80, prácticamente sin ninguna modificación, exceptuando un ligero cambio en algunos accesorios.

El pasado 24 de mayo fue puesto en subasta en la plataforma Bring a Trailer por el propio Callaway, buscando incluso superar su precio de 750,000 dólares previos.

Sin embargo, aún con la historia, las modificaciones y el récord de velocidad; la subasta se cerró sin haber alcanzado el precio de reserva, para terminar siendo adquirido por solamente 500,000 dólares.

Pixel