Luis Miguel y Diego Boneta Love Versace! Esta es la historia detrás de la camisa que marcó tendencia en los 90

No hay persona que no recuerde la presentación de Luis Miguel de 1993 en Acapulco, el festival con el que dio inicio a una de sus giras más exitosas y memorables, el Tour Aries.
¿Cómo olvidar el look que escogió para salir al escenario y que se convirtió en uno de los íconos de la moda de los 90? La famosa camisa de seda con estampado barroco de Versace que, sin quererlo, se convirtió en el must have de la época.

¿Cómo llegó esa camisa a manos de Luis Miguel?

Se dice que la adquirió en la tienda Firmas Italianas de la Moda, que pertenecía a la actriz Susana Dosamantes, quien viajaba a Milán a conseguir personalmente las prendas que ponía a la venta en México. Luis Miguel no sólo le compró la camisa, también le encargó los trajes Hugo Boss que tanto él, como sus músicos, usaron durante dicha gira; además de otros accesorios de Versace, como cinturones y otras prendas, que usó en diversas ocasiones.

Lejos de ser un mero vestuario, su impacto fue tal que fue retomado por fotógrafos como Richard Avedon y supermodelos como Cindy Crawford o Naomi Campbell, y posteriormente por raperos de la talla de P. Diddy, Drake, Tupac y Lil Kim.

Esta es la historia de esa camisa.

Gianni Versace, el genio detrás de clásico

Sin duda, el estampado barroco es un sello característico de los tiempos de Gianni al frente de la casa Versace. De hecho, forma parte de su ADN, pues la marca tiene sus raíces bien intrincadas en la Magna Grecia, el arte barroco y la cultura italiana.

En los 80, Versace retomó ciertos elementos clásicos del barroco renacentista y los fusionó con la moda que estaba emergiendo en las calles. El resultado fue mejor de lo esperado: el diseñador había creado una estética propia (arte pop salvaje) que era capaz de hacer que la gente la amara o la odiara, no había espacio para las medias tintas.
Los ángeles y querubines de los frescos italianos fueron sustituidos por colores estridentes y se combinaron con tonos dorados, motivos de animal print, cadenas de oro y la cabeza de la diosa griega Medusa (un símbolo que para el diseñador significaba seducción y atracción) que gritaban a todas luces el estilo extravagante y opulento que Gianni quería transmitir.

Fue precisamente esa rebeldía de Versace la que sedujo a Luis Miguel, quien la tomó como bandera para iniciar una de las giras más exitosas de su carrera.

Ahora que comenzó la segunda temporada de la serie Luis Miguel en Netflix no será sorpresa ver a Diego Boneta en el papel del Sol y con el vestuario de Versace que lo catapultó como el rey de los escenarios y de la moda.

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