Un día en la vida de la maestra ronera más joven del mundo

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En el Caribe, el ron es un espirituoso que se toma en serio. En República Dominicana, por ejemplo, Brugal representa lo mismo que para México cualquier tequila premium. Así de importante y legendario es el destilado de caña para los dominicanos.

La sede de Brugal en el destino caribeño resguarda todos los secretos del ron. La historia de esta casa comenzó hace 130 años de la mano de Andrés Brugal Montaner y sigue viva en etiquetas exclusivas como Papa Andrés, valuada en mil 500 euros.

Foto: cortesía

Pero lo cierto es que el legado de este ron de excelencia se conserva gracias a las generaciones sucesoras de la familia Brugal, y es que para realizar la importante labor de preservar la calidad y formulaciones de los espirituosos de la casa, es necesario llevar la sangre de Don Andrés Brugal.

El puesto lleva el nombre de «Maestro Ronero» y la destilería cuenta con la más joven de la industria, y no sólo eso, también es la primera mujer de la familia en portar el título luego de cinco generaciones conformadas por hombres. Ella es Jassil Villanueva Quintero, quien nos contó un poco de su experiencia en una industria que se piensa exclusiva del conocimiento masculino

¿Por qué decidiste ser maestra ronera?

«Para ser maestro ronero en Brugal el primer requisito es ser miembro de la familia, ser descendiente del fundador. En mi caso no era algo que contemplara, pues ser mujer y maestra ronera no era una opción, siempre había sido para grupos de hombres por algo un poquito más cultural y se presentó la oportunidad de participar con un grupo de 11 primos en el cual yo fui escogida por las habilidades que tenía para representar la primera generación de mujeres».

¿Qué tipo de habilidades se necesitan para ser maestra ronera?

Foto: brugal-rum.com

«Cada cierto tiempo dentro de la familia se busca a un grupo de primos que les interese ser parte de la empresa y se empiezan a hacer pruebas para conocer las habilidades. Más que nada son habilidades organolépticas, olfativas, del paladar, pero también que te permitan manejarte, desarrollarte. Es un poquito la combinación de todo, porque lo que se busca es que el maestro ronero que va a formar parte de ese grupo aporte su granito de arena al grupo, complemente a las habilidades que ya están. En mi caso me escogieron por mi sentido del olfato».

¿Crees que es algo que venía en tu sangre?

«Pienso que la habilidad para llegar aquí es algo que viene en la sangre. No es algo que yo contemplara, a mí lo que me gustaba era el área de operaciones y logística, soy muy dada a los detalles, y la verdad es que hasta yo misma me he sorprendido de descubrir todas las habilidades que he desarrollado o que he mejorado con el tiempo».

¿Cómo ha sido tu experiencia en un mundo que se cree destinado principalmente para los hombres?

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«Yo creo que es algo más cultural. Con el tiempo ha habido un trabajo de educación, de abrir nuevas puertas y cada vez muchas más mujeres en la industria no solamente del ron, sino en la de los destilados ocupando puestos clave. Aquí en Casa Brugal actualmente el 40 % de los ejecutivos son mujeres y ocupamos posiciones como líquidos, mercadeo y comercial».

¿Cómo es un día cotidiano en la vida de una maestra ronera?

«Mi día no se parece ninguno al otro. Puedo estar en la oficina un día trabajando reportes, pero igual tengo la oportunidad de ir a las bodegas, trabajar en formulaciones, probar envejecidos si estamos desarrollando un líquido, comparto con periodistas o personas que llegan de diferentes partes del mundo conocimientos, experiencias que aprendo de ellos».

¿Cuáles son los principales mitos que has escuchado en torno al ron?

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«Creo que uno de los mitos más grandes es que el ron se creía sólo para hombres, cuando las mujeres podemos tomar hard liquors igual o mejor que ellos, y segundo es que el ron se asocia a playa, piratas y arena. La versatilidad y calidad que tiene el ron nos permite disfrutarlo no sólo en cóctel, sino también en maridajes como un buen pescado acompañado con 1888 (la etiqueta más emblemática de Brugal), o un Leyenda (la etiqueta premium de la casa) para el postre con helado de vainilla».