Red Seal, el whisky que no puede faltar en el bar de ningún conocedor

Trabajar cada día para alcanzar el éxito, poder cumplir todas tus metas y darle solo lo mejor a quienes amas puede resultar una labor complicada que no siempre deja mucho tiempo para buscar aquel lujo auténtico con el cual puedas consentirte como lo mereces.

Al ser todo un conocedor de la buena vida con un gusto muy refinado, te recomendamos los espirituosos más selectos para gozar de tu tiempo libre con colegas o relajarte después de una importante junta de negocios: Buchanan’s Red Seal, la etiqueta que cambiará todo lo que creías saber del whisky.

Más que un destilado ordinario, Red Seal representa un legado de calidad y artesanía cuyas técnicas de producción se remontan a finales del siglo XIX y principios del siglo XX la época considerada como la Edad de Oro de las mezclas.

James Buchanan, el legendario empresario y fundador de la destilería que hoy lleva su nombre, creó esta etiqueta especial en 1901 para el Rey Eduardo VII de Inglaterra, quien requería de un whisky magnífico que llevaría en el barco durante su próxima gira mundial.

Como podrás imaginar, Buchanan se esmeró para que cada detalle de esta nueva creación fuera digna de la realeza y terminó por crear un whisky excepcionalmente rico y suave que fascinó a la Familia Real Británica hace más de 100 años y que hoy sigue deleitando los paladares de sibaritas en todo el mundo.

Por supuesto, Buchanan’s solo utiliza sus mejores barriles para la creación de Red Seal, principalmente barricas de roble americano que contuvieron Bourbon en algún momento, perfectas para suavizar y mejorar el sabor del destilado a medida que este madura.

Crear una botella de Buchanan’ Red Seal representa una proceso lento, difícil y costoso que solo se lleva a cabo en los mejores whiskies del mundo.

Después de una primera maduración, el Master Blender de Buchanan’s evalúa todos los barriles y selecciona solo las mejores maltas para crear la mezcla final, las cuales pasan por un segundo proceso de añejamiento en un barril joven y activo que sublima aún más los sutiles sabores dulces de la malta y garantiza una suavidad superior.

La última parte del proceso consiste en unir las maltas individuales y los whiskies de grano, de tal manera que se logre crear un equilibrio perfecto de sabor antes de trasladar la mezcla a barricas de roble europeo para añadir suaves notas cítricas y el característico tono ámbar de Red Seal.

Sin duda, el meticuloso proceso que conlleva la creación de esta exclusiva etiqueta da como resultado uno de los mejores whiskies que hayas probado en tu vida, con el que otorgarás a tu bar un toque de distinción y lujo.