Por un Malbec más placentero

Así como hay copas para degustar un Grand Cru de Burdeos o buen barolo de Piamonte, ya era justo que existiera una copa adecuada para disfrutar como se debe un vino hecho con la uva insignia de Argentina. Así, Riedel, la renombrada firma fabricante de copas de vino, de la mano de Graffigna, una de las bodegas más tradicionales de Argentina, han concebido la primera Copa Malbec en el mundo.

Riedel hace más de 250 años fue el primero en descubrir cómo el sabor del vino se ve afectado por la forma de la copa en la que se consume. Fue Claus J. Riedel quien sentó las bases para la producción de copas funcionales y bellas, creadas de acuerdo al principio de diseño de la Bauhaus: la función determina la forma.  A partir de este hallazgo han desarrollado diferentes copas para las más reconocidas variedades de vino.

“El desarrollo de una copa para malbec surgió de la necesidad de trabajar en el mercado de exportación con un proyecto que fuera realmente diferente —explica Federico Lleonart, embajador global de Graffigna Argentina—. El malbec es la cepa insignia de la Argentina, pero también de nuestra bodega, entonces empezamos a preguntarnos qué le estaba faltando al malbec, y la respuesta fue: una copa”.

Fue un largo proceso el que determinó la copa definitiva de Malbec. El primer paso se dio en agosto 2012 en Las Vegas donde enólogos y representantes de Graffigna junto con todo el Management global de Riedel probaron 16 copas diferentes para presentar una terna. En octubre de 2012 se llevó a cabo un Workshop en el Consulado Argentino de Nueva York, contó con la presencia de críticos especializados, periodistas y sommeliers internacionales quienes eligieron, entre las tres copas finalistas, aquella copa que resaltaba de la mejor manera las cualidades de la cepa insignia argentina. La Copa Malbec se ha presentado ya en varios países como Estados Unidos, Canadá, Lóndres y Argentina.

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El tamaño y la forma del cáliz de la copa potencian los aromas frutales de esta cepa, en especial los de los frutos rojos y arándanos, que indudablemente constituyen los atributos distintivos de este varietal. Los tonos florales y especiados también son subrayados. El angosto aro de la boca de la copa no sólo ayuda a concentrar los aromas, sino que también dirige al vino hacia el centro de la lengua; para crear un armonioso balance entre las características clave de los vinos malbec, sus dulces taninos y su acidez media.

La Copa Malbec está compuesta por un borde estrecho (5,99 cm) y un cáliz de 8,51 cm en su parte más ancha y 13,51 cm de alto. Fue diseñada en la fábrica Riedel en Austria, y aunque su forma potencía y realza las cualidades de esta variedad, puede ser utilizada para degustar otros vinos.

“El diseño de la copa garantiza que el mensaje del vino llegue a los órganos sensoriales capaces de detectar las características propias del malbec que se encuentran en el aroma, el cuerpo y el sabor” describe Lleonart. —a.s.m.

Robb Report México, edición impresa.