Piedras de whisky, lo que necesitas para disfrutar tu bebida, verdaderamente, on the rocks

piedras de whisky

No diluyas tu destilado favorito en el agua de los hielos, si quieres enfriarlo y disfrutar de todo su sabor, las piedras de whisky son la mejor opción.

De acuerdo con Christiano Protti, embajador de Glenfiddich en México y Latinoamérica, agregar unas pocas gotas de agua natural a un whisky puede realzar sus notas de sabor y olor, así como permitir que estos se abran sutilmente.

Sin embargo, cuando lo que buscas en enfriar tu bebida, poniéndola en un vaso con hielos que se terminarán derritiendo, lo que en realidad haces es diluir las propiedades de tu whisky en agua.

piedras de whisky
Foto: Crate and Barrel

Tan sólo imaginar esta escena con un whisky single malt, verdaderamente premium, añejado en barricas súper especiales y antiguas, ya resulta un sacrilegio, ¿no?

Para que esto no nos pase, nuestro experto en el tema recomienda usar piedras de whisky.

Qué son las piedras de whisky

Sí, tal cual lo leíste, se refiere, literalmente, a piedras, por supuesto especiales, hechas 100% de esteatita –material termorresistente y no poroso–, diseñadas, justamente, para enfriar bebidas espirituosas sin alterar su sabor ni su olor y, desde luego, evitar que el agua derretida del hielo altere sus atributos.

piedras de whisky
Foto: Crate and Barrel

Las piedras de whisky de las que nos habla Protti tienen capacidades térmicas que les permiten “absorber” la baja temperatura. De tal suerte que, con sólo colocarlas en el congelador previamente estarán listas para enfriar tu whisky, pero sin modificarlo.

Los orígenes de este invento

Vale la pena destacar que nada de esto es un invento postmoderno o una moda recientemente.

Hablamos de la verdadera tradición del whisky, del origen real de la expresión “en las rocas”.

Y es que, según lo explicó el mismo embajador de Glenfiddich en México y Latinoamérica, antiguamente la gente utilizaba piedras de río para enfriar su destilado.

piedras de whisky

Un hecho que en Norteamérica mutó más hacia la realidad de los hielos cuando un hombre llamado Frederic Tudor inventó el primer bloque de hielo de la historia, el cual se obtenía también de los ríos helados durante el invierno y se almacenaba hasta que se necesitara en verano.

Para los interesados en conseguir estas piedras de whisky referidas por el experto, que, dicho sea de paso, tienen una geometría que seguro sumará visualmente al vaso, pueden consultar este enlace.

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