Vinos añejados bajo el mar, la más reciente aventura en la escena vitivinícola

La más reciente locura en el ámbito vitivinícola es el añejamiento bajo el mar. El proyecto La Bodega del Mar es una continuación de esta tendencia, iniciada hace relativamente poco, que busca revolucionar el proceso de producción de esta bebida.

Un naufragio que trae innovación y sabor

En 2010, un grupo de buzos descubrió un barco hundido en el fondo del mar de las Islas Åland en Finlandia. Se cree que éste se perdió en 1880 y llevaba desde entonces bajo el agua. En la embarcación se encontraron botellas de Veuve Clicquot producidas en Reims, Francia. 

La casa francesa, al enterarse de la noticia, tuvo una idea: hacer una cata de lo que fuera que se encontró en la profundidad. A pesar de que la champaña había perdido su carbonatación característica, mantenía perfectamente su sabor, aroma y textura.

A partir de ese suceso, en 2014 inició el proyecto La Bodega del Mar, en el cual se rinde homenaje al naufragio que dio inicio a la idea en las botellas, y se aprovechan de las características especiales que puede traer añejar las botellas bajo el mar.

Sobre la tierra vs bajo el mar

En las bodegas tradicionales la temperatura se encuentra controlada a no más de 15 grados, pero el fondo del mar cumple con esta característica de manera natural. El frío del fondo marino conserva por más tiempo los vinos y hace que evolucionen de mejor manera.

Situaciones como el oleaje del mar, la presión atmosférica y la ausencia de luz solar y ruido crean las condiciones adecuadas para evitar cualquier tipo de defectos en las botellas.

Además del proyecto de La Bodega del Mar existen otros proyectos que están probando la técnica de añejamiento bajo el mar. Todo es igual que siempre, solo que ya no se utilizan bodegas llenas de botellas, sino espacios profundos en los océanos. Más detalles se pueden encontrar en la página de Veuve Clicquot.

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