Colmillo: el steakhouse de Monterrey con toque de la calle

El restaurante de culto en Monterrey bajo el mando del Chef Gerardo Soto y la arquitecta Alejandra Sarmiento, llega al corazón de Polanco para poner una sonrisa de satisfacción en la cara de todos los chilangos: Colmillo Masaryk. La autenticidad, el sabor tradicional y un ritual de experiencias se fusionan bajo el techo de Colmillo para que vivas una experiencia culinaria única en la Ciudad de México. 

Colmillo es una mezcla de sabores excepcionales, la comida callejera del norte llevada a una excelencia culinaria. Logra la fusión de sabores, técnicas y sazones para que cada platillo se quede tatuado en tu memoria. Colmillo tiene para sus comensales cortes de carnes prime y mariscos de calidad Premium para saciar cualquier antojo. 

Excelencia que merece un lugar digno 

La arquitectura y el diseño interior de la nueva cede de Colmillo estuvieron a cargo de la oficina de arquitectos Sarmiento Legorreta, quienes lograron crear una atmósfera cálida, pero contrastante. El espacio cuenta con una estructura compuesta de columnas curvas de nogal para dar fluidez y está iluminado con bóvedas de cobre con detalles en mármol y latón. Sus muros están repletos de una deliberada selección de obras de arte de artistas contemporáneos mexicanos como Pedro Friedeberg, Aldo Chaparro, Yvone Venegas, Napoleón Habeica, Carlos Balderrama y más, lo que lo convierte en un espacio como ningún otro. Le suma su selección de música para acompañar un agradable momento, funk de los 70, hip-hop, rock experimental y sonido electrónicos del viejo mundo, todo esto hace de tu visita única. Una experiencia impecable, como nada que hemos visto antes en la ciudad. 

¿Qué ordeno? 

Hay muchos platillos favoritos de los comensales más recurrentes, sin duda no puedes perderte su carne Ganado Prime Black Angus importada desde Nebraska y certificada por The United States Department of Agriculture (USDA). Sus cortes de carne como el porter house o una deliciosa arrachera Akaushi. 

La col asada con aderezo de carne, pistache, parmesano y aceite de trufa es un ícono del lugar y si estás en humor de mariscos los ostiones frescos o al carbón y los Moules-Frites serán la mejor elección. Cierra la experiencia con broche de oro con un trozo de su famoso pastel de boda o sus delicias estrella: oreos fritas. ¿Listo para vivir la verdadera experiencia de  un setakhouse regio? Colmillo Masaryk te está esperando. 

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