Abre sus puertas Monsieur Dior, para ofrecer moda en formato comestible

Si hay algo, además de la moda, a lo que fue aficionado el legendario diseñador Christian Dior, eso era la gastronomía y particularmente la repostería por la que sentía una gran pasión, misma que fue reflejada en La Cuisine Cousu-Main, un recetario escrito por el top chef Raymond Thuilier, que recogía algunos de los platillos favoritos del fundador de este emporio que ahora está abriendo Monsieur Dior, su primer restaurante parisino, justamente inspirado en dichos platos.

Ubicado dentro de la boutique insignia, recientemente remodelada de la marca, en el número 30 de Montaigne, Monsieur Dior encarna el arte de vivir francés, impulsado por la creatividad del chef Jean Imbert (ganador del concurso televisivo Top Chef), que combina la sencillez con la elegancia.

Monsieur Dior

Describiéndose a sí mismo como “gourmet”, Christian Dior cultivaba con delicadeza su gusto por el arte gastronómico para dar a su paladar, y al de sus amigos, nada más que lo mejor, un principio que se mantiene con los comensales del restaurante Monsieur Dior.

En este lugar, el chef francés, acompañado por su fiel colaborador, Antony Clémot, se ha inspirado en el legado y la historia de la Maison para crear sus menús, así como en el mencionado recetario con lo que más le gustaba al diseñador. Los platos clásicos se mejoran con sutiles toques creativos y, en otros lugares, la experiencia culinaria se complementa con las colecciones exclusivas de la Maison y obras de arte originales, por ejemplo, un atrevido espejo de Claudia Wieser compuesto por paneles geométricos que dialogan con una inmensa composición pictórica de Guy Limone, creada en exclusiva para 30 Montaigne.

El resultado es una original instalación compuesta por cientos de imágenes, en una paleta de rojo, negro y blanco, sacadas de los archivos de Dior y del tesoro visual personal del artista. Un óleo sobre lienzo de René Bouché titulado Christian Dior à table adorna el restaurante en forma de tierno homenaje.

La Pâtisserie

Para coronar la propuesta culinaria está La Pâtisserie Dior, con vistas al suntuoso jardín de rosas, que permite disfrutar de una pausa y acompañarla de exquisitas creaciones que harán las delicias de los más golosos.

Los dulces franceses más emblemáticos, sutilmente reinterpretados por Jean Imbert, se codean con creaciones originales que reinventan los símbolos Dior en formato comestible. Un barista se ocupa de seleccionar los cafés más exclusivos para que pueda prolongar ese delicioso momento y saborear la belleza de este arte. Desde el desayuno hasta la hora del té, caerás en la tentación de este delicioso placer culinario en un entorno único.

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