La leyenda del Rolex Daytona continúa

Rolex fue fundada en 1905 por Hans Wilsdorf y es una marca pionera en los relojes de pulsera, además de ser pieza clave para numerosas innovaciones en la industria.

Con una historia que comienza en 1963, el Cosmograph Daytona sigue siendo tema de conversación entre conocedores, relojeros y gente que vive en el mundo de la velocidad, pues ha marcado época dentro de las pistas de competencia. Este reloj de Rolex es un emblema de la marca y de aquellos que gustan de llegar primero.

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El Cosmograph Daytona fue hecho para competir, por lo que no resulta extraño mirarlo en las carreras de automovilismo, ya sea en las muñecas de los aficionados o en la de los pilotos profesionales, gracias a su fiabilidad y rendimiento. Es conocido como el “Daytona” y su popularidad lo ha elevado a un nivel en el cual se puede calificar como uno de los cronógrafos más codiciados del planeta.

Una joya con historia.

Este modelo de Rolex, antes de obtener la dimensión que posee actualmente, ya había forjado su propia leyenda, que fue construida sobre los registros de velocidad en tierra, motores ultra-poderosos, carreras en arena compacta y osadas hazañas de carreras.

Para saber la relación de este cronógrafo con la celeridad, debemos mirar hacia las playas de Daytona Beah, Florida, que le dan nombre al reloj de Rolex, en donde a principios del siglo XX, la amplia banda de arena compacta con una longitud de 35 kilómetros, se convirtió en uno de los sitios más emblemáticos de la conquista de la velocidad y la llegada de las carreras de autos. Este sitio fue testigo de récords mundiales entre los años de 1903 y 1935. Los automóviles más potentes de la época, compitieron en el histórico lugar.

Rolex se define como el clásico de clásicos.

Con el paso de los años, Daytona Beach se consolidó como la capital mundial de la velocidad. Fue en marzo de 1935 cuando el piloto británico Malcom Campbell registró el récord al correr a 276 mph, que es el equivalente a 445 kilómetros por hora. Meses más tarde, el mismo corredor lograría romper la barrera de los 300 mph en Bonneville, Utah. Fue bautizado como “El Rey de la Velocidad” y siempre llevó un Rolex Oyster. El Cosmograph Daytona también es el reloj oficial de las 24 Heures du Mans, así como el guardatiempo de Tom Kristensen, reconocido por ser el piloto que más veces ha ganado la carrera, con nueve ocasiones.

Escribió un relato de la mano de Sir Malcom Campbell.

Bien lo dijera Scott Pruett, distinguido corredor estadounidense, “El Cosmograph Daytona es la razón para competir en esta carrera”, debido a la leyenda que ha escrito este Rolex dentro de las pistas de automovilismo. Hoy, con más de 50 años de historia, la leyenda del Cosmograph Daytona sigue viva: a mediados de la década de los 60, este Rolex fue el premio para los ganadores de las 24 Horas de Daytona, que luego renació, en 1992 como Rolex 24 at Daytona. Y en la actualidad es reconocido como el más alto honor para muchos de los mejores pilotos de carreras de resistencia en el mundo, que ahí compiten cada enero.

A lo largo de los años, desde su invención, el Cosmograph Daytona ha sufrido ligeros cambios, sobre todo en la parte mecánica. Fue en 1988 cuando se relanzó con un nuevo y totalmente rediseñado modelo de carga automática, la cual no ha sido alterada hasta la fecha. En 2002 fue equipado con un moderno y alto rendimiento, que le permitieron establecer nuevos estándares para cronógrafos en términos de robustez, fiabilidad y precisión.

Después de más de 50 años de historia, y tras haber recibido mejoras, el Cosmograph de Rolex continúa con el mismo enfoque desde 1963, pero poniéndose a la vanguardia de la alta relojería, pues refleja el esfuerzo de la creación, el alma de la competencia y la búsqueda más apegada a la perfección.