Glenfiddich 21 años es el whisky más perfecto que hay

Un whisky escocés posicionado en un pedestal más alto que el resto es, sin duda, uno de los espirituosos más apasionantes, digno representante de su herencia, gracias a su extraordinario sabor, color y olor.

Durante 20 años, William Grant soñó una cosa: crear el mejor whisky de una sola malta del valle. Una tarde de verano, en 1886, se aventuró a cumplir, con la ayuda de sus nueve hijos, la ambición de su vida: construir una destilería, misma que levantó a mano, piedra por piedra. Un año más tarde, nació Glenfiddich -que significa Valle de los Ciervos en gaélico-, una de las compañías espirituosas más aclamadas de nuestros días, dirigida por la pasión, la determinación y el espíritu de vanguardia de su fundador.

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Para ser parte de su historia, asistimos al Cigar Bar, Polanco, donde pudimos presenciar la exclusiva develación de la nueva botella de una de sus bebidas más especiales: Glenfiddich 21. Guiados por Carlos Martín del Campo, embajador de la marca en México, participamos en una cata, donde, paso por paso, pudimos conocer el proceso de dicho whisky y las notas de cata en nariz, boca y color.

Tómalo en un vaso old fashion con un hielo roca y marídalo con un puro Cohiba Black.

Tómalo en un vaso old fashion con un hielo roca y marídalo con un puro Cohiba Black.

Extraordinario y sutil, Glefiddich 21 años es el primer Single Malt de la firma en tener una segunda maduración, terminado en barricas de ron caribeño -justamente durante 21 años, como su nombre lo dice-, hecho que le da un sabor único y especiado. Durante el recorrido sensorial pudimos observar un tono dorado oscuro, penetrante pero no taponado; para después, percibir en nariz un intenso aroma de vainilla. En el paladar es sumamente rico y excepcional, casi sorprendente por completo, las notas de plátano despertaron en nosotros una sensación cremosa que nos llevó hacia un sabor más suave con dejos de lima, jengibre y especias con un final largo. Durante el recorrido en boca, pudimos paladear una bebida seca, gracias a los toques de pimienta, caramelo y roble.

Un whisky escocés posicionado en un pedestal más alto que el resto es, sin duda, uno de los espirituosos más apasionantes, digno representante de su herencia, gracias a su extraordinario sabor, color y olor.

Recomendación Robb Report México: Tómalo en vaso old fashion con un hielo roca y marídalo con un Cohiba Black.

glenfiddich.com